Lo que comió mi enano de 1 año.

Escribo este post porque de verdad que con el segundo hijo nos relajamos un poquito. Dejamos de estar tan paranoicas para poder fluir con la crianza y con ambos hijos. Además que el tiempo apremia y sabemos que si alimentamos a nuestro bebé un rato más tarde no se va a morir…

El día de ayer, fuimos a almorzar a una cevichería y Tiago, mi bebé de 1 año, le robó un poco de tiradito al natural a su hermano mayor y le encantó. No paró de comerlo hasta que se lo terminó. Ese mismo día en la noche, el enano vio una mandarina (su fruta favorita) y cuando se la dimos empezó a morderla, luego le enseñé a pelarla y lo hizo muy bien y además se la comió todita. Obvio que terminó hecho mugre pero feliz.

Me parece increíble cómo puede gustarle el tiradito y los cítricos en general.

Stefanie

¡Sí se puede!

2015-04-03 08.24.21

Viajar en familia con un niño y un bebé a lugares extraños y maravillosos. Mi esposo; mi hijo de 5 años, Ian; mi bebé de 11 meses, Tiago y yo nos embarcamos en la aventura de conocer  Estambul, Capadoccia y Budapest, lugares que siempre había querido conocer y eran un sueño para mí.

La primera vez que mi esposo me lo propuso, lo tomé como una broma pero después de un buen rato me di cuenta que era cierto, que era una propuesta de verdad; un poco alocada pero que sería nuestro próximo proyecto familiar.  No les voy a negar que por momentos se nos ocurrió dejar al más pequeño en Lima con sus abuelos pero desde la última vez que dejamos  a Ian, nuestro hijo mayor, 15 días prometimos no volver a hacerlo. Ambos preferíamos estar juntos y no tan relajados que extrañar tanto tiempo a nuestro pequeño.

DSC01212

Nuestro plan de viaje fue el siguiente: Lima – Madrid – Estambul – Capadoccia – Budapest  Madrid y Lima finalmente. Antes de viajar pensamos súper bien en la logística. Mi esposo y yo íbamos a viajar con mochilas grandotas como usan los mochileros para tener las manos libres para las maletas de nuestros hijos y para llevar el coche y a ellos. Los vuelos largos de 12 horas fueron de noche para que los peques duerman. Obvio que lleve un súper botiquín con remedios y mi esposo y yo fuimos totalmente conscientes de que teníamos que ir al ritmo de ellos, nuestros hijos. Esta última fue la fórmula mágica.

En los vuelos largos el bebé durmió como 9 horas en promedio y el mayor igual. en Madrid compramos ropa para el frío primaveral que teníamos previsto para Estambul aunque nos agarró más frío del previsto como -6 grados Celcius.

En Estambul la pasamos muy bien. Un día tomamos un tour privado para conocer los lugares icónicos y a nuestro ritmo. Al siguiente día paseamos  y en la noche para relajarnos nos metimos a la piscina y jacuzzi del hotel. El tercer día nos subimos al Big Bus que tiene la particularidad de pasearte por todo Estambul y uno se puede subir y bajar cuando quiera. Un dato importante es que además de llevar un coche, llevamos un canguro para tener más posibilidades de cargar al bebé en lugares que no se podía entrar con el coche.

2015-04-06 16.25.312015-04-06 13.38.59

En Capadoccia, ciudad de Turquía, nevó, hizo mucho frío pero alegró a Ian que nunca había visto la nieve.  Igual la pasamos bien aunque dejamos de ir a algunos lugares que eran museos al aire libre x el frío. Luego cuando llegamos a Budapest a Tiago le dio fiebre pero como fui preparada con mi botiquín, todo estuvo  bajo control. Además tuvimos días soleados y pudimos conocer esta hermosa ciudad que me encantó.

2015-04-10 16.14.16DSC01456

DSC01547

De regreso en Madrid, descansamos un poco y llevamos a Ian a conocer el estadio del Real Madrid y luego de como 4 días regresamos a Lima. De hecho una de los momentos más complicados que nos tocó pasar fue la cargada de Tiago en el avión de regreso. Estuvimos 12 horas tratando de dormir un poco incómodos porque teníamos que cargar al bebé ya que como estaba lleno el vuelo no nos pudieron dar un asiento libre. Pero todo lo demás estuvo súper bien.

DSC01609

Y de verdad que no es tan complicado viajar si es que mamá y papá están sintonizados.

Stef