Grupo de música “ALT J”

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Así como quien no quiere la cosa, bajando música de you tube, descubrí a este grupo llamado ALT J y ahora soy fan.

Δ (pronunciado Alt-J) es una banda británica de rock alternativo, formado en 2007. Su álbum debut An Awesome Wave fue lanzado en mayo de 2012 en Europa y septiembre de 2012 en Estados Unidos.Son los ganadores del Barclaycard Mercury Prize 2012. (Fuente Wikipedia)

 A continuación les muestro una de sus canciones llamada Something Good:

Iphone mojado

Les cuento que el sábado mi amado teléfono se dio un baño de Gatorade y se puso como loco. Lo sequé, apagué, sequé, limpié, sequé y recé…

Alguna vez alguien me dijo que en esos casos lo mejor es poner el teléfono dentro de arroz (crudo obvio) por dos días porque este absorbe la humedad. Mi teléfono recién va por el primer día y seguiré rezando para que prenda de nuevo.

Ojalá y todo salga bien… ojalá… salga bien.

Stef

Blog “My Wife’s Fight With Breast Cancer”

Imagen vía mywifesfightwithbreastcancer

Fotos de cervezas de verano y días de playa a una lápida marcada con el nombre de su esposa, en la página web “La batalla que no hemos elegido” el fotógrafo Angelo Merendino presenta la experiencia de su difunta esposa con cáncer de mama. Merendino está recopilando las imágenes en un libro.

Entren a la página web y miren las fotos que son espectaculares conteniendo todas aquellas emociones que viví con mi mami.

Imagen vía mywifesfightwithbreastcancer

Los bebés no son como nos lo contaron

ian y yo bebe
Ojalá y hubiera leído este post cuando mi Pichicurrino era aún un bebé. El texto viene del blog Tenemos Tetas.

Por Ileana Medina Hernández

No. Los bebés no son como nos lo contaron. A los bebés no les gusta dormir en cuna. Rodeados de barrotes. Presos en una jaula. No. Los bebés quieren dormir junto al cuerpo de su mami, calentitos, seguros, amparados, amados, tocados. No. Los recién nacidos no quieren siquiera estar en posición horizontal. Quieren dormir en tu pecho, en vertical, meciéndose al arrullo de tu corazón. En horizontal su digestión se ralentiza, vomitan, buchean, cogen cólicos, se asustan, se sienten vulnerables. No. Los bebés no se acostumbran a los brazos: ya nacen acostumbrados. Desde el principio saben bien lo que es bueno. No. Los bebés no duermen toda la noche. Se despiertan a cada rato. Para comer y para no comer. Para comprobar que estás a su lado y que los estás cuidando. Para cerciorarse de tu presencia, que es su seguridad. Para tocarte y olerte. No. Los bebés no quieren estar solos. No quieren perderte de vista ni un minuto, quieren estar junto a ti, en el centro de la vida. No. Los bebés no quieren jugar solos en un corral. Quieren jugar contigo, sonreír, ser atendidos, treparte por encima, gatear por el salón. No. Los bebés no quieren tomar leche de otra especie. Quieren leche de la suya, de la que sabe a mamá. No. Los bebés no quieren chupar todo el día un trozo de plástico. Quieren chupar tus pechos, sus manitos, tus dedos… piel humana. No, los bebés no quieren que los vistas, ni que les pongas tejidos picones, pendientes en las orejas, ropas apretadas, cintas, encajes y otras cosas molestas. Quieren estar desnudos, correr sin zapatos, disfrutar del tacto de la naturaleza en su piel, del piel con piel contigo. No. Los bebés no quieren estar quietos. Quieren que te muevas, que los mezas, los arrulles, que andes y pasees, y los lleves contigo. En cuanto pueden, quieren gatear, correr, saltar, explorar, llegar a todas partes… Sí. Los bebés son curiosos por naturaleza. Quieren y deben tocarlo todo. Incluidas esas cosas que más tú tocas: los mandos, los relojes, los teléfonos, los equipos informáticos…Su riqueza sensorial se desarrolla a partir de ahí. No. Los bebés aprenden lo que viven. Si siempre oyen “no”, pronto a todo te dirán no. Si a todo tienes miedo, pronto a todo tendrán miedo.  No. Los bebés no son alto-demandantes. Somos nosotros los bajo-tolerantes, los bajo-pacientes, los bajo-disponibles, los bajo-respondedores. No. Los bebés no quieren que los dejes. Quieren ir contigo a todas partes, eres su ejemplo, su seguridad, su referente, su único universo.

Te guste o no te guste, así son los bebés humanos, primates, mamíferos. Si quieres comprobarlo, tan solo ten uno. Ninguna otra especie desconoce y putea tanto a sus propias crías. Si queremos un mundo un poquito más humano, bien haríamos en comprenderlo.

No son como nos lo contaron. Son infinitamente mejores y más inteligentes. Cualquiera que ve a estas crías diría: ¡qué especie tan avanzada! ¿Y cómo se convirtieron en lo que hay?